ICONOCLASTA

Por Moisés Valadez Luna

 De cómo se provocan sentimientos a través de los medios de comunicación.

Los futbolistas mexicanos nunca se expresan mal del rival, no los “cosen” a patadas con “mala leche”, entonces hoy muchos se preguntan ¿Por qué los aficionados y futbolistas del área del Norte, Caribe y Centroamérica los odian?

Desde hace décadas lo que hoy es Televisa y posteriormente le entró TV Azteca han adjetivado a México como “El Gigante de la CONCACAF”, adjetivo que ni comparten ni está en la mente de los jugadores.

A excepción del fútbol de espectáculo, en el que no se compite, todos los juegos de cualquier nivel son complejos, difíciles y se deben afrontar como si jugaras contra el mejor del mundo.

Los gritos y opiniones vertidas en los medios son la causa de ese odio, no le busquen más.

En 1976 tuve la fortuna de ganar un título en el Estadio Azteca vistiendo la camiseta del Cruz Azul, el séptimo torneo de fútbol  de los barrios organizado por el Heraldo de México.

En primera instancia el premio sería un viaje a Alemania, pero por diversos motivos nos mandaron a tres países de Centroamérica: El Salvador, Costa Rica y Panamá.

No nos sentíamos ni éramos un gran equipo, en ese entonces el América, con quien jugamos la final tenía lo que denominamos un “trabuco” y nos puso un baile del tamaño del estadio, pero como es el fútbol y en palabras de aquella época expresadas por Nacho Trelles (Don Ignacio Trelles Campos) diría: “Ellos hicieron el fútbol, nosotros los goles”, el marcador fue 2-1.

En El Salvador, a pesar de el conflicto bélico nos atendieron muy bien después del partido, el antes iba en el muy bien pero se vio interrumpido cuando llegamos al estadio de Santa Ana.

Los aficionados proferían insultos cual manifestantes VS ciudadanos en desacuerdo.

Nos pusimos las maletas en la cabeza para protegernos de las piedras y cualquier otro objeto que se nos lanzaba.

Nos llovieron sobre todo escupitajos, pero lo más sorprendente es que eran muchos niños los que nos agredían.

Tanto la prensa de nuestro país y la de El Salvador, se encargaron de callar que no se trataba del primer equipo de Cruz Azul, sino de unos jovencitos de 17 años, la explicación que encuentro es que el no aclarar eso fue para que el estadio se llenará, como sucedió.

Nos enfrentamos al FAS (Fuerza Aérea Salvadoreña) que contaba con nueve seleccionados nacionales y nos ganaron sólo 2-0, para tener una idea de lo que enfrentamos baste decir que fue la segunda selección de ese país en ir a un mundial en 1982, ganándole a México por 1-0.

En ese equipo ya destacaba un jovencito Jorge González, mejor conocido como ” El Mágico González”.

Durante la cena al final del partido directivos salvadoreños no se explicaban cómo un equipo de jovencitos pudo parar al FAS y sus seleccionados, sobre todo a “El Mágico”, preguntaban sobre un güerito que lo había marcado y esa la labor la llevó otro González ese de nuestro lado, que tenía como sobrenombre “El Camarón” que cobró fama y todos querían conocerlo.

EnCosta Rica sí se dimensionó la edad del equipo y tan sólo jugamos el preliminar contra la reserva profesional del Saprisa, se perdió 2-1; en Panamá no hubo problema y se le ganó al FAP (Fuerza Aérea Panameña) 6-0.

Nada de lo que se comenta en los medios era importante, sólo eran partidos de fútbol y había que “rajarse la madre” para intentar ganarlos, ni sabíamos lo que representaban en cada uno de sus países.

Hablo del año 1976-1977, nada más imagine lo que sucedía años atrás y hasta hoy en día en que los medios incendiaron los ánimos de esas aficiones.

Hoy ante la “crisis” o cambio generacional (como lo ve este tecleador) que vive la Selección Mexicana, no queda otra más que apechugar y revisar todo el sistema.

Cruz Azul fue grande cuando contaba con toda una infraestructura, la mejor de ese tiempo, en fuerzas básicas.

Ningún jugador del primer equipo tenía seguro su lugar, cualquiera de la reserva le podía competir, súmele que llegaron nueve jugadores conocidos como “los olímpicos” de aquella selección en que destacó Hugo Sánchez.

Más “cachirures” que los de 1988, en esa época la mayoría tenía esa categoría, por eso se piensa falsamente que un jugador envejece por ahí pasando los 30 años y sorprende que jugadores de 40 sigan activos, bienes les sorprende a los medios de comunicación y a sus lectores.

Hoy con el modelo de escuelas de fútbol, en el que se cobra por todo, poco se puede hacer para que no se pierda el talento futbolístico de millones de mexicanos.

Sorprende que niños Triquis ganen un torneo de basquetbol internacional, pero es una generación muy buena y ¿sí les hubieran cobrado por aprender a jugar? seguro que no estarían.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s