EL PIZARRÍN

Por Eduardo Lara Peniche

 Educación con escuelas de calidad

El férreo embate del gobierno federal contra las manifestaciones en contra de la mal llamada reforma educativa ha unido a docentes y padres de familia en un movimiento social que lejos de tener una solución viable, cada día que pasa, se complica más.

La intransigencia de las autoridades, su autoritarismo y la represión, son los argumentos de quienes sin sustento válido, desde los cargos públicos que ocupan, muchos de ellos usurpados, provocan que el clima social cada día sea más complejo, puesto que a las manifestaciones iniciadas por los docentes el pueblo se ha unido para agregar la protesta social por la cascada de reformas legales que van en detrimento del bienestar familiar y las condiciones de vida digna que consigna la Constitución Política Mexicana.

Centrando la protesta social contra la reforma educativa, los ciudadanos debemos de aclararle a esos que aseguran que con la reforma laboral, disfrazada de educativa, la educación en México no mejorará; el proceso educativo del pueblo mexicano requiere de una transformación y no de una reforma impuesta para beneficiar al gran capital y deslindar de sus responsabilidades a los tres niveles de gobierno.

Así como aseguran los políticos el concepto de educación de calidad, así debemos los ciudadanos de exigirles que se cumplan los preceptos constitucionales del artículo 3º; por principio de cuentas con la fracción IV “Toda la educación que el Estado imparta será gratuita”; del mismo modo, las disposiciones del tercer párrafo, que a la letra dice: El Estado garantizará la calidad en la educación obligatoria de manera que los materiales y métodos educativos, la organización escolar, la infraestructura educativa y la idoneidad de los docentes y los directivos garanticen el máximo logro de aprendizaje de los educandos.

Por lo expresado en el tercer párrafo del artículo tercero constitucional, y tomando como referente el discurso oficial de que la reforma educativa que pretenden imponer, para lograr una educación de calidad, los ciudadanos debemos de exigir, sin negociación, que los gobiernos, federal, estatal y municipal, cumplan con garantizar que los materiales y métodos educativos, así como la infraestructura, satisfagan los requisitos necesarios indispensables para que en cada de una de las escuelas del territorio nacional existan las condiciones suficientes para desempeñar las actividades educativas que redunden en el máximo logro académico, tal cual lo mandata la fracción II, incido d, del artículo tercero constitucional.

A todos y cada uno de los ciudadanos mexicanos nos debe quedar muy claro que si el gobierno pretende mejorar el nivel académico del sistema educativo, por principio de cuentas debe garantizar que tanto la infraestructura de las escuelas, como los materiales educativos y los métodos escolares deben ser lo suficientemente adecuados para cumplir con las disposiciones oficiales de calidad educativa, puesto que mientras la sociedad se encuentra dividida por la información distorsionada que el gobierno promueve en los medios, la realidad educativa en el país está totalmente alejada del discurso oficial.

Prueba de lo anterior son las condiciones físicas de la gran mayor parte de las instalaciones educativas a lo largo y ancho del país, el pésimo equipamiento con que las escuelas oficiales cuentan, la falta de recursos tecnológicos para implementar las estrategias propuestas en el plan y programas de estudio, producto todo ello, del doble discurso, que por una parte asegura que con la reforma laboral, disfrazada de educativa, las condiciones actuales de las escuelas nacionales, mejorarán, aseveración totalmente falsa y que se evidencia en el presupuesto anual de la federación y los estados, donde, por disposición legal, para educación debe de asignarse, al menos, el 8% del PIB para educación, cosa que los mismos diputados y senadores que aprobaron la mal llamada reforma educativa, NO CUMPLEN, por lo que el pueblo en su conjunto tiene el derecho pleno de exigir a los gobernantes, que dejen de mentir, que cumplan con sus obligaciones y dejen de violar las leyes, las cuales juraron respetar, puesto que si no lo hacen, el pueblo y la nación tenemos el derecho irrestricto de demandárselos.

ES CUANTO

Críticas y comentarios, se reciben en larapeniche@hotmail.com

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s