CONFESIONES

Por Guillermo Vázquez Handall

La semana pasada analizábamos los efectos de la promulgación de la Reforma Político Electoral, y en esa oportunidad comentábamos que el punto que provoca mas atención general, es el aumento del porcentaje de votos que los partidos políticos requieren para conservar su registro, del dos al tres por ciento.
Sin embargo hay otro aspecto que resulta de trascendencia, sobre todo para algunas entidades en particular como es el caso de Quintana Roo, ya que estas tendrán forzosamente que homologar al menos una de sus tres elecciones locales, con la federal del 2018.
Visto así el tema que ya analizamos anteriormente del aumento del porcentaje de votos obtenidos para mantener el registro, es un asunto de los partidos nacionales, en contraparte la coyuntura de la homologación de los comicios tiene mayor trascendencia local.
Esto porque diversos estados como Campeche, Yucatán y Chiapas, para hablar de los de nuestra zona, entre otros por ejemplo, ya habían dado ese paso previamente, por tanto la perspectiva de la medida se vuelve en todo caso parcial y regional.
Quintana Roo tendrá obligatoriamente que hacerlo y para ello tendrá que ajustar periodos, es decir que si en 2016 tenemos elecciones para gobernador, presidentes municipales y diputados locales, al menos una de estas se tendrá que emparejar con la presidencial, lo que de suyo implica que según sea el caso, el periodo será solo de dos años.
En términos de la lógica se entiende que no se modificara porque no hay justificación para ello, la duración del mandato gubernamental, por lo que habrá que escoger que instancia es la que se reduce, la legislatura o las alcaldías.
Incluso pudieran ser las dos de manera simultánea para que en el 2018, en un solo proceso se elija al presidente de la República, senadores, diputados federales, presidentes municipales y diputados locales en Quintana Roo.
Claro que en la necesidad de recortar muy probablemente la decisión política, que tiene que observar muy diversos factores al respecto, se decante por solo una de las opciones, por lo que nos inclinamos a pensar que serán las presidencias municipales siguientes, las que tendrán una duración de mas menos dos años.
En el previo de cada elección los partidos políticos preparan estrategias según su posicionamiento en el momento de la misma, claro que en el escenario actual la preponderancia del priismo sugiere que el ajuste no interferirá con los resultados, una cosa es la competencia y otra el calendario.
De cualquier manera será como siempre una misma jornada y lo único que cambia y eso no tendría porque suponer un transformación repentina del animo social mayoritario, es como ya apuntábamos la duración de solo una de las tres posiciones por las que se vota.
Evidentemente la modificación va a generar la necesidad de ajustes administrativos y políticos, pero tampoco se trata de una circunstancia que realmente vaya a ser en exceso complicada.
En todo caso lo será para quienes desde ahora aspiran a ser los próximos alcaldes, quizá sin caer todavía en la cuenta de que el mandato se limitara en una tercera parte de su duración.
Pero como en política lo que manda es la circunstancia, seguramente eso no va a cambiar al menos en el bando priista, los ánimos y efervescencias, porque cuando existe la oportunidad hay que tomarla, porque nadie sabe si esta vuelva a repetirse.
Es decir que, pudiera ser muy riesgoso para aquellos que consideran, muy a su criterio personal, que ya tienen en la bolsa esa candidatura, dejar pasar este momento para esperar a ser nominados en el 2018 y entonces si gobernar tres años.
Sobre todo en estos momentos, en los que se transita en la consolidación de las definiciones y eso supone la reestructuración de los grupos políticos locales, lo cual sin duda va a redefinir los equipos.
Porque independientemente de las variaciones del calendario electoral y los ajustes obligados del mismo, en Quintana Roo no solo se van a elegir nuevas autoridades en el 2016, con ello se da paso a los que serán profundos cambios.
Una transformación que como hemos afirmado en múltiples ocasiones, no necesariamente se sujeta a las edades de los protagonistas que integran la clase política, sino mas bien con su vinculación y orientación.
El 2016 será el año de la renovación, del cambio generacional, del surgimiento de nuevos grupos, la extinción de algunos, pero sobre todo de la preponderancia de un circulo mas exclusivo e influyente, de la mano de Roberto Borge.
Porque lo que se esta perfilando bajo su liderazgo, es una estrategia para establecer un proyecto de larga duración, tanto por la permanencia en el poder, como por la presencia de sus miembros.
De tal suerte que aunque el siguiente periodo de los presidentes municipales se recorte un año, con todo los ajustes que eso va a implicar, el objetivo real esta muy por encima de esa coyuntura, que por supuesto no deja de ser sumamente interesante.
De hecho ya lo es, porque la noticia sin duda va a provocar todavía más movimiento político y nerviosismo, del que se observa desde hace algunas semanas, a raíz precisamente de las definiciones del gobernador.
Twitter: @vazquezhandall

Un comentario en “CONFESIONES”

  1. para: Guillermo Vasquez H, te escuche en el programa de Ruiz Heally, soy contemporaneo tuyo de la secundaria en Oaxaca (carlos Gracida). A ver si te puedes comunicar.
    Eleazar Rangel

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