Raúl Castro en Nueva York

Por N. Mario Rizzo Martínez
(Corresponsal de UNQR para el Caribe)

LA HABANA.— Desde que se anunciara la asistencia del Presidente Raúl Castro a los eventos relacionados con el 70º aniversario de las NNUU mucho se ha venido comentando las implicaciones y matices que tal hecho mostrarían.

Raúl CastroContrario a lo que algunos pensaron sobre un posible ablandamiento de las habituales posiciones de la isla, todo lo sucedido hasta ahora lo niega. Cuba no sólo ha mantenido sus principios de forma vertical sino que de alguna manera ha ayudado a que los discursos, intervenciones y encuentros, sean cada vez más distanciados de las tradicionales posiciones alineadas en torno a la política de los EEUU.

Con grandes aplausos han sido recibidas las propuestas de Bolivia, todo un aluvión de elementos demostrativos del fracaso del capitalismo contemporáneo, de Argentina, Brasil, Ecuador, China, con su prometido aporte de 40 000 millones de dólares para el desarrollo, y Rusia planteando crear una alianza que pueda resolver la eliminación del terrorismo en el Medio Oriente; todo ello sin dejar de reconocer emotivas intervenciones como la del Presidente Santos de Colombia.

Pero ha sido la de Raúl Castro, su tercer discurso en el marco de las celebraciones de la ONU, la más completa y argumentada puesto que de entrada evalúa los resultados obtenidos por esa organización en 70 años, señalando que durante ese tiempo se han promovido y apoyado diferentes guerras de agresión, se ha intervenido en asuntos internos de muchos estados miembros, se ha derrocado por la fuerza gobiernos soberanos, se han recolonizado territorios, y se han desarrollado nuevas formas intervencionistas con el empleo de modernas tecnologías o métodos alternos como los “golpes suaves”. Se refirió además al empleo de la supuesta defensa de los derechos humanos como pretexto para intervenir mientras se militariza el espacio y el ciberespacio.

El presidente cubano alertó sobre la real negación a los pueblos de vivir en paz con desarrollo al no eliminar las causas que lo impiden, la pobreza, afirmando que el objetivo de promover el progreso social y elevar el nivel de vida sigue siendo una quimera y ya incluso afecta a las llamadas sociedades de bienestar.

Luego Castro va mencionando los distintos problemas que agobian a la humanidad y sus causas:

El cambio climático que pone en peligro a la propia especie humana, y reclama un tratamiento diferencial para los pequeños estados insulares y del África.

Pone de ejemplo a la CELAC en su decisión de declarar a la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, lo cual se alcanza desde el momento en que estos estados reconocen el respeto inalienable de todo estado a su soberanía y desde esta, en plano de igualdad, resolver todo tipo de conflicto de forma pacífica.

Se solidarizó con Venezuela, atenazada en busca de la caída de un gobierno democráticamente electo, y rindió homenaje al iniciador de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez.

Brindó apoyo al Presidente Correa del Ecuador, sometido a presiones mediáticas y de la oposición más radical que pretende detener la Revolución Ciudadana.

Habló en nombre de los estados caribeños que deben recibir justas reparaciones por el saqueo de sus riquezas, los horrores de la esclavitud y la trata.

Apoyó la lucha del pueblo borinqueño que merece libertad e independencia, así como condenó la ocupación de las Malvinas en detrimento de la real soberanía argentina sobre estas.

Se sumó a quienes apoyan a la presidenta Dilma Rousseff en su lucha por defender los innegables avances de Brasil y mantener la estabilidad del país.

Rechazó los intentos de llevar a la OTAN hasta las propias fronteras de la Federación Rusa y saludó la firma de los acuerdos con Irán como ejemplo de que el diálogo y la negociación son la única vía para solventar las diferencias entre los estados.

Sobre el Medio Oriente pidió apoyo para permitir al gobierno sirio poner fin a la guerra interna contra los terroristas, así como manifestó que la paz en la región sólo será posible cuando exista el estado de Palestina con las fronteras anteriores a 1967 y su capital en Jerusalén Oriental.

Se mostró impactado por las imágenes de naufragios, detenciones, maltratos, contra los migrantes que tratan de llegar a Europa huyendo de conflictos inicialmente apuntalados por las propias naciones europeas.

Más adelante entró en el tema cubano y el proceso de normalización de relaciones con los EEUU, que auguró como largo y complejo, que no llegará a su final hasta tanto el Congreso norteamericano no derogue el bloqueo comercial y financiero, se devuelva a Cuba los terrenos que ocupa la Base Naval de Guantánamo, cesen las transmisiones radiales y televisivas contra Cuba así como otras acciones desestabilizadoras, y la isla sea reparada por los daños humanos y materiales causados por 55 años de bloqueo y acciones ilegales contra Cuba.

Como para no dejar duda alguna de la posición cubana terminó diciendo: “Podrá contar siempre la comunidad internacional con la sincera voz de Cuba frente a la injusticia, la desigualdad, el subdesarrollo, la discriminación y la manipulación; y por el establecimiento de un orden internacional más justo y equitativo, en cuyo centro se ubique, realmente, al ser humano, su dignidad y bienestar”.

Un comentario en “Raúl Castro en Nueva York”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s