ICONOCLASTA

Por Moisés Valadez Luna

Otra vez me ha pegado la autocrítica:

La verdad es que hacer uso de la pluma para resaltar algún aspecto físico de una persona es muy corriente y hoy tengo que pedir primero perdón a Sergio Flores, que es con el único que lo he hecho.

Desde luego que eso sale del hígado y no de las neuronas.

Lo que me hizo reflexionar fue la publicación de Lydia Cacho en la que se mete con el aspecto del gobernador, es una especie de violencia o de violentar los derechos humanos y al final me di cuenta que la nota principal se pierde por cuestiones que salen de las vísceras.

Al igual que se critica las fobias a las preferencias sexuales o las actitudes racistas el “bullying” periodístico es la peor manera de querer corregir o progresar.
Sólo conozco un súper héroe del periodismo “El Hombre Araña” y eso lo dejo para la ciencia ficción.

Sí bien los medios han cumplido un papel importante en los movimientos sociales, armados o pacíficos, pocos han salido bien librados de esas batallas, en una época tan avanzada en esta materia es imposible jugarle al Flores Magón, a la familia Serdán y otro muchos que se han presentado en diferentes países, pero estos más bien fueron mártires antes que héroes.

El enemigo está dentro lo señala claramente Mendicuti:

Bueno ya pasando a otras cosas en el PRI las cosas se pusieron color de hormiga con la caída de la elección en Colima, sobre el hecho de haber usado recursos gubernamentales destinados originalmente para proyectos sociales y la información salió de las entrañas del mismo gobierno tricolor.

Esa elección perdida les caló profundamente a dos personajes del más alto nivel: Enrique Peña Nieto y al presidente del PRI nacional Manlio Fabio Beltrones.

Los ojos y oídos deben estar muy atentos ya que errores de esa proporción pudieran presentarse en Quintana Roo, como bien lo ha dicho Gabriel Mendicuti Loría.

El deseo de ser gobernador les está ganando a varios del grupo de los siete y bien podría decirse que ya han puesto en riesgo la elección en caso de llegar a ser los “bendecidos” por el dedo del poderoso.

Hoy el único que puede vencer al PRI es el mismo PRI, andar a las “carreras”, con desesperación para ganarse la voluntad designadora es uno de los juegos más peligrosos a los que pueden someterse los candidatos.

En el mismo tenor que ha señalado Mendicuti, bajo la premisa de que la elección está en la bolsa, que los riesgos de perder son pocos, si por ahí se llegan a deslizar algunas cuentas que no son fáciles explicar en torno a la cantidad de recursos usados por algunos suspirantes y la oposición lo llegará a aprovechar entonces sí que el enojo de Peña y Manlio sería de proporciones poco imaginables.

Al que no oye consejos no llega a viejo, por una parte se entiende a los jóvenes aspirantes y su inmadurez para posicionarse en el ánimo no tanto de la gente sino de los que realmente van a decidir el candidato del tricolor.

Coincido que ni la cargada, ni las encuestas sean un factor que sea definitorio de la candidatura y menos con los márgenes de posicionamiento que como partido tiene hoy el PRI y no tanto por su trabajo, sino más bien por las deficiencias que muestra la oposición que vivió una época semi dorada en el pasado reciente, pero hoy con las experiencias de los gobiernos de Chacho, Gregorio Sánchez, Latifa Muza, Hernández Zaragoza y el broche de oro: el de Julián Ricalde.

El gobierno de Quintana Roo requiere un gobierno que pueda hacer mucho con pocos recursos.

Hasta mañana.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s