ICONOCLASTA

Por Moisés Valadez Luna

No son pocos a los que les extrañaría que para entender y hacer política se debe tener presente la historia de México desde la conquista, sus polos imperialistas el español como el triunfador y el Azteca como la contraparte, pasando por los aliados que tuvo Hernán Cortés para lograr obtener el poder.

Al igual no pocos han de creer que hemos avanzado mucho en materia política desde la época prehispánica y la colonial.

Con escasos 600 hombres unos 32 caballos, 16 jinetes, 32 ballesteros y en fin con muy pocos recursos materiales y humanos para obtener la conquista de una gran parte de un continente.

Lo que sucedía es que al tocar tierra en Cozumel los mayas estaban divididos en 16 pequeños gobiernos enfrentados entre sí.

Primer parecido con la realidad que hoy enfrentamos con un país dividido en nueve partidos políticos y el abstencionista.

Cambió los ídolos de los aborígenes por los santos de los españoles, hoy la virgen del Tepeyac es sucedida por la pantalla digital.

Después de Cozumel viajó a Chontal en Tabasco ahí hacía gala de su política: “Cortés se adelantó haciendo señas de paz, les habló por medio de Jerónimo de Aguilar, rogándoles los recibiesen bien, pues no venían a hacerles mal, sino a tomar agua dulce y comprar de comer, como hombres que andando por el mar, tenían necesidad de ello; por tanto, que se lo diesen, que ellos se lo pagarían muy cortésmente”.

Hoy piden el voto y aducen que no van hacer daño que son los mejores y que les pagarán al pueblo con grandes obras sociales.

“Replicaron los indios que no querían consejos de gente que no conocían, ni menos acogerlos en sus casas, porque les parecían hombres terribles y mandones, y que si querían agua, que la cogiesen del río o hiciesen pozos en la tierra, que así hacían ellos cuando la necesitaban. Entonces Cortés, viendo que las palabras estaban de más, les dijo que de ninguna manera podía dejar de entrar en el lugar y ver aquella tierra, para tomar y dar relación de ella al mayor señor del mundo, que allí le enviaba; por eso, que lo tuviesen por bueno, pues él lo deseaba hacer por las buenas, y si no, que se encomendaría a su Dios, a sus manos y a las de sus compañeros. Los indios no decían más que se fuesen, y no intentasen echar bravatas en tierra ajena, porque de ninguna manera le consentirían salir a ella ni entrar en su pueblo, antes bien le avisaban que si enseguida no se marchaban de allí, le matarían a él y a cuantos con él iban”.

Y ¡Madres! Que nace la oposición y el PRI al mismo tiempo.

“Los españoles atacaron entonces la ciudad por dos flancos, produciéndose una sangrienta batalla que finalizó en la derrota de Potonchán y la entrada de Cortés y sus hombres”.
Bueno hasta ahí se las dejo, lo de las mujeres de Cortés y sus dos matrimonios y 11 hijos documentados ahí los comparan con muchos de nuestros gobernantes.
Hasta mañana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s