Tiempo de campañas; tiempo de promesas

CANCÚN.— Faltan tres semanas para la jornada electoral y las campañas políticas han subido de intensidad, y con tal de obtener las simpatías los candidatos ofrecen la luna y las estrellas, como es el caso de quienes “suspiran” por gobernar de nuevo Benito Juárez, Gregorio Sánchez y Julián Ricalde, o de Hernán Villatoro, quien sabiendo que no ganará, promete también lo que sea con tal de obtener una regiduría y seguir siendo el máximo vividor del sistema político en Quintana Roo.

CandidatosSi bien Cancún es actualmente un desastre en manos de Paul Carrillo por el déficit en servicios públicos como la pavimentación, inundaciones en tiempos de lluvias y creciente inseguridad, la realidad es que la situación actual es resultado de las administraciones inmediatas anteriores, es decir, de Gregorio Sánchez y Julián Ricalde, quienes pese a haber dejado un municipio en ruinas ahora se presentan como los grandes expertos en administración municipal y como los únicos capaces de dirigir una ciudad tan complicada.

Gregorio Sánchez continúa con el discurso mesiánico que ha utilizado en todas sus campañas políticas, presentándose, como buen pastor que predica en el templo, como el gran salvador de una ciudad caótica que él mismo contribuyó a llevar a esta situación.

Greg fue quien, siendo presidente municipal, impulsó a Julián Ricalde para que fuera su sucesor, pero ahora, como Pedro, niega y reniega de su “cachorro”. Sánchez Martínez, como todo buen político, padece amnesia a la hora de buscar los votos, pues ofrece defender el medio ambiente pero no recuerda ni menciona que quiso edificar una obra faraónica en el llamado “Ombligo Verde”, un palacio municipal que lo recordaría por haber sido el creador de esa “magna obra”, sin embargo la férrea defensa de vecinos y ciudadanos echó por tierra sus sueños de grandeza, aunque eso no mella su entusiasmo en los recorridos que realiza por la ciudad.

Greg presume también de ser “independiente”, pese a tener un pasado como candidato de tres partidos políticos diferentes y ahora va por un cuarto, Encuentro Social, y este status que no tiene ya acarreó la queja de Víctor Sumohano, quien lanzó su candidatura a la presidencia municipal de Benito Juárez de forma independiente, sin el respaldo de ningún partido político. No obstante, esto último parece no tener tampoco importancia para el ex alcalde.

La carrera política de Julián Ricalde va ligada a la de su antecesor, Greg, pues gracias a éste pudo ascender a la presidencia municipal, aunque después se desligó de él y ahora en la presente campaña política se presentan como adversarios irreconciliables.

Julián Ricalde afirma haber pavimentado con concreto hidráulico regiones de la ciudad, sin embargo su administración terminó en medio del caos urbano, pues en la última etapa la obra pública fue nula, lo que derivó en calles destrozadas y cero recoja de basura.

Pero por si lo anterior no fuera poco, se le sumó el gran escándalo de corrupción y derroche ostentoso de recursos para satisfacer caprichos peculiares, como caballos pura sangre, yates de lujo y una colección de finos relojes, entre otros.

Sin embargo Julián tampoco tiene empacho en recorrer la ciudad afirmando que, como ya gobernó Benito Juárez, él sabe cómo hacerlo.

Por último está el máximo vividor político que ha dado Quintana Roo, Hernán Villatoro Barrios, título nada honroso; sin embargo a Villatoro esta etiqueta le hace, como dice el dicho, “lo que el viento a Juárez”, pues con tal de obtener una regiduría, su máxima aspiración en esta contienda electoral para seguir viviendo del presupuesto, no tiene empacho de presentarse ahora como un gran defensor de la ecología, al afirmar que no se permitirá más devastación, sin embargo nadie recuerda que como líder de un partido o como miembro de la Legislatura local haya alzado la voz enérgicamente o se haya opuesto en casos como el malecón Tajamar.

Villatoro Barrios también ha estado envuelto en el escándalo, pues fue señalado de intento de violación por una reportera hace algunos años, pero escudándose en su fuero logró evadir a la justicia.

El líder del Partido del Trabajo se ha eternizado en la dirigencia estatal y gracias a ello ha repartido a placer candidaturas a familiares y allegados más cercanos, como el caso de su pareja sentimental Lorena Martínez, quien ha sido de todo, o de Miroslava Reguera, sobrina de ésta, quien ya fue candidata a diputada federal y ahora aspira a una diputación local, y por supuesto él mismo, quien se ha auto designado a todo tipo de puestos de elección popular, como un auténtico “mil usos” de la política.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s