A poco de celebrar el bicentenario de Karl Marx

(Primera de dos partes)

N. Mario Rizzo M.

(Corresponsal para el Caribe de UNQR)

LA HABANA.— Se cumple hoy el 199 aniversario del natalicio de Karl Marx, de manera que dentro de 364 días será celebrado el bicentenario de uno de los hombres cuya obra, teórica y social, ha tenido mayor relevancia para la historia contemporánea.

Nacido en esta fecha de 1818 en Tréveris fue el tercero de siete hijos de una familia judía de lo que hoy pudiera llamarse clase media. Su padre, nacido Herschel Mordechai y luego conocido como Heinrich Marx, era a su vez hijo y nieto de rabinos pero dedicado a la abogacía y consejero de justicia en aquella ciudad prusiana, cuyas autoridades lo presionaron a abrazar la religión cristiana protestante para no perder su empleo. Su madre Henrietta procedía de los Países Bajos.

El joven Marx

Inició estudios de Derecho en Bonn, los interrumpió para matricular filosofía en Berlín hasta que finalmente se doctoró en Jena con 23 años tras presentar una tesis sobre los idearios naturalistas de Demócrito y Epicuro.

Muy pronto se acercó a la realidad social de su tiempo publicando en la Gaceta Renana diferentes artículos que le acumularon méritos para ser nombrado Redactor Jefe, mientras que asistía también a la tertulia filosófica Los Libres. La revista fue censurada, Marx perseguido, y comenzó su primer exilio, Francia.

Marx también escribió, para su propio disfrute, obras tanto de ficción como de no ficción. En 1837, completó una novela corta titulada Escorpión y Félix; un drama titulado Oulanem; y algunos poemas, de los cuales ninguno fue publicado. Pero pronto dejó escribir ficción para realizar otras actividades, incluyendo el aprendizaje del inglés e italiano

En París participa de la fundación de la revista Anales Franco Alemanes, de la cual fue director hasta que resultó prohibida por el gobierno francés obedeciendo a reclamos del prusiano. Pero París abrió el mundo ante Marx. Conoció a Proudhon, Louis Blanc, Mijail Bakunin e incluso al poeta alemán H. Heine; más su principal acercamiento ocurrió en 1844 cuando conoció a Friedrich Engels, el hombre llamado a ser su principal colaborador, además del mecenas que ayudó a sobrellevar a la familia Marx sus penurias económicas. Engels le había mostrado a Marx su libro recientemente publicado con el título de La situación de la clase obrera en Inglaterra, que convenció a Marx de que la clase obrera sería el agente y el instrumento de la última revolución en la historia.

Su pensamiento político y social se profundizó, lo cual demuestra la publicación de varios trabajos que años más tarde fueran recogidos como los Manuscritos Económicos y Filosóficos. Así, bajo la influencia de Ludwig Feuerbach, se adentra en los conceptos de ideología y de enajenación haciéndose a sí mismo la pregunta: ¿En qué consiste, entonces, la enajenación del trabajo? Para responderse: “Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser; en que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu”.

En esta etapa aborda otros conceptos que lo llevan a descubrir la dialéctica como proceso durante el cual se superan las contradicciones y a la realidad social, como contexto histórico, donde la única enajenación real es la alienación económica, la cual sólo podrá desaparecer en una sociedad de nuevo tipo. El joven Marx ha sentado las bases para desarrollar un conjunto de teorías que modificarían la forma de interpretar y hacer en filosofía, y en política. Es expulsado de Francia.

Expulsado de Francia, concluye su peregrinar en Londres

Fue exiliado a Bruselas en Bélgica en 1845, donde se convirtió en una figura importante de la Liga de los Comunistas. En ese año Marx y Engels visitaron a los líderes de los cartistas, un movimiento socialista en Gran Bretaña, usando el viaje como una oportunidad para estudiar en varias bibliotecas de Londres y Manchester. En colaboración con Engels, se dedicó también a escribir un libro que es a menudo es visto como su mejor planteamiento del concepto del materialismo histórico, La ideología alemana; este trabajo, como muchos otros, no fue publicado mientras Marx estuvo vivo, se publicó únicamente en 1932. Luego le siguió La miseria de la filosofía en 1847, que fue una respuesta al libro La Filosofía de la miseria escrito por el anarco-socialista francés Pierre-Joseph Proudhon y una crítica del pensamiento socialista francés en general.

Pudo regresar a Colonia, donde fundó su propio periódico, la Nueva Gaceta Renana (Neue Rheinische Zeitung pero se exilió una vez más, en 1849 trasladándose a Londres, luego de un breve tiempo en París, junto con su esposa Jenny y sus hijos. En Londres, la familia se redujo a la pobreza, pero Marx siguió escribiendo y formulando sus teorías sobre la naturaleza de la sociedad y cómo creía que podría mejorarse, así como una campaña por el socialismo y convirtiéndose en una figura destacada de la Primera Internacional.

Estos libros sentaron las bases de la obra más famosa de Marx y Engels, un panfleto político que desde entonces ha sido conocido como el Manifiesto del Partido Comunista, que se publicó por primera vez el 21 de febrero de 1848. Este estableció las bases de la Liga de los Comunistas, un grupo que había comenzado a ser muy influenciada por Marx y Engels,

Fue aquí que fundó la nueva sede de la Liga de los Comunistas, Marx se dedicó a dos actividades: a la organización revolucionaria y a intentar entender sobre economía política y capitalismo. Durante los primeros años en Londres, él y su familia vivieron en la pobreza extrema. Marx trabajó brevemente como corresponsal para el New York Tribune en 1851.

Desde diciembre de 1851 hasta marzo de 1852 Marx escribió El 18 brumario de Luis Bonaparte, una obra que trata sobre la Revolución francesa de 1848, en ella expandió sus conceptos del materialismo histórico, la lucha de clases y la dictadura del proletariado, avanzando el razonamiento de que el proletariado triunfante tiene que destruir el Estado burgués.

La década de 1850 y 1860 también marca la línea entre lo que algunos estudiosos ven como el Marx joven, idealista y hegeliano, del Marx maduro, con una mayor mentalidad científica en sus escritos del período posterior.

En 1864, Marx se involucró en la Asociación Internacional de Trabajadores (también conocida como Primera Internacional). Se convirtió en el líder de su Consejo General, siendo elegido en el momento de su creación en 1864. En esta organización Marx estuvo involucrado en la lucha contra el sector anarquista en torno a Mijaíl Bakunin (1814–1876). Pero aunque Marx ganó esta disputa, la transferencia de la sede del Consejo General de Londres a Nueva York en 1872, apoyada por Marx, llevó a la decadencia de la Internacional. El evento político más importante durante la existencia de la Primera Internacional fue la Comuna de París de 1871, cuando los ciudadanos de París se rebelaron contra su gobierno y retuvieron a la ciudad durante dos meses. Durante la sangrienta represión de la rebelión, Marx escribió uno de sus más famosos panfletos titulado, La guerra civil en Francia, que fue una defensa de la Comuna.

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