Motín a bordo

 

(Segunda parte)

 

Dando seguimiento al origen de las inconformidades al interior de lo que fuera el partido de la esperanza en Quintana Roo, una vez que se explicó la escandalosa expulsión del diputado Juan Ortiz Vallejo y el desconocimiento ilegal de la diputada Silvia de los Ángeles Vázquez Pech, haremos un recorrido por el caso de los doce regidores que, hasta el día de hoy, son los únicos representantes populares electos de Morena en el estado, quienes también han sido ignorados olímpicamente por la dirigencia estatal del partido, manipulada por los intereses oscuros de Rafael Marín Mollinedo.

Toda vez que la estrategia planeada y realizada por Omar Sánchez Cutis y José Luis Pech Várguez para deshacerse de los diputados de morena ante la XV Legislatura, estos dos personajes, dirigidos desde la oscuridad, por Rafael Marín Mollinedo, se dedicaron a condicionar el actuar de los doce regidores electos en el 2016 en nueve de los once municipios, amenazando a aquellos que con fuerza y vigor propios, presentaron iniciativas para fortalecer las acciones y la representación de morena en los municipios donde fueron electos, situación que provocó un marcaje personal, dictado por Marín Mollinedo y ejecutado por los coordinadores distritales, particularmente en los distritos uno con Omar Sánchez Cutis y dos con Yensuni Martínez Hernández, y muy atento también estuvo el del tres, Juan Ríos Balderrama.

El acoso, las amenazas de expulsión, así como la extorsión a que fueron sometidos los regidores por parte de la dirigencia operada por Marín Mollinedo a través de Pech Várguez y sus cómplices distritales, provocó lo planeado por el ambicioso dueño de la franquicia de López Obrador, en Quintana Roo, dividir a quienes durante la promoción, organización, creación, consolidación y las elecciones de 2015 y 2016 estuvieron unidos, dieron, sin escatimar, tiempo, trabajo, recursos económicos y toda clase de apoyo para que morena se convirtiera en la esperanza de Quintana Roo, lo cual lograron al ser electos por méritos propios ya que el partido solo los apoyó con cincuenta mil pesos para sus campañas.

En tanto la estrategia para dividir a los regidores estaba en marcha, Pech Várguez, aprovechando su cargo como delegado estatal y apoyado por los coordinadores distritales, Sánchez Cutis, Martínez Hernández y Ríos Balderrama, con sutiles recomendaciones y solicitudes de apoyo, lograron que algunos regidores que se dejaron vencer y otros por creer que obtendrían beneficios a cambio, incluyeran a algunos recomendados personales de los dirigentes partidistas, quienes cobraban altos salarios sin trabajar para los regidores que los contrataron, y supuestamente realizaban trabajos propios del partido, casos particulares fueron en los municipios de Isla Mujeres, Tulum y Othón P. Blanco, situación que se mantuvo en secreto tanto por las amenazas de Pech Várguez, como por las promesas de apoyo para una nueva candidatura, por parte de Sánchez Cutis.

Ante los abusos, amenazas permanentes, intentos de extorsión que Pech Varguez realizaba en cada reunión con los regidores y vía mensajes telefónicos, principalmente a los regidores que no se sometieron a sus caprichos y ambiciones, cuatro de los doce regidores fueron ignorados y agredidos por los cómplices de Pech Várguez, con la intención de provocarlos para tener pretexto de repetir el numerito de expulsarlos con llamativas notas periodísticas, inventando irregularidades y mentiras, principalmente contra las regidoras de Puerto Morelos, Yamili Alvarado Crespo; de Solidaridad, Norma Angélica Ríos, y los regidores de Tulum, Manuel Xiu Loría y Bacalar, Miguel Ángel Ferral Medrano. Caso particular es el de la regidora en Felipe Carrillo Puerto, Guadalupe Ponce León, a quien, por medio de insultos y ofensas personales, Pech Várguez logró eliminarla por completo del escenario político, culpándola de muchas cosas que jamás demostró el delegado estatal.

Cabe destacar que, para el ejercicio de sus funciones como regidores, ninguno de los doce representantes de Morena en el estado recibió apoyo, instrucción, ni asesoría formal, tan sólo se les dio una sencilla plática sobre la organización gubernamental a cargo de Eitel Sinuhué Villagómez Cobos, chofer particular de Pech Várguez.

Como se podrá entender en esta segunda parte de la relación de hechos que provocaron la contundente caída de morena en Quintana Roo, los esfuerzos de quienes confiaron en el proyecto político de Andrés Manuel López Obrador y dieron todo de sí para construir una opción real para mejorar la vida de los quintanarroenses, se enfrentaron a la ambición desmedida de tres o cuatro personajes, uno de ellos muy cercano a López Obrador, situación que pagaron muy caro, tanto en especie como en efectivo, trabajo, dinero y tiempo, en una siguiente entrega analizaremos el proceso de selección de candidatos para la elección 2018.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s