El discurso del desastre heredado ya no se sostiene por sí mismo

 

informe-1.jpg

CHETUMAL.— Carlos Joaquín vio lo bueno, o más bien, lo menos malo. el Segundo Informe se caracterizó en su discurso por afirmar que hay certeza en el rumbo, que se marcha hacia adelante con fortaleza, atendiendo los rezagos, pero sobre todo, insistió una y otra vez en el cambio de un sistema y un grupo de poder que le hizo mucho daño a la sociedad de Quintana Roo.

Presumió como un gran logro una Ley de Movilidad que convence y satisface a pocos. La bandera mejor enarbolada, como históricamente ha ocurrido, fue el turismo, el sector que es sostén y motor de la economía estatal, pero a dos años del “gobierno del cambio” continúa el discurso del desastre y de culpar al antecesor, con escasa autocrítica.

En materia de seguridad, ese tema que se ha vuelto tan espinoso especialmente en los últimos días, dijo que es culpa de la corrupción y de la impunidad heredada, aunque reconoció que los esfuerzos han sido insuficientes.

Habló de esfuerzos, de estrategias, de equipamiento, de capacitación, pero lo cierto es que la estructura que encabeza Miguel Ángel Pech Cen sigue intacta, incluyendo al polémico titular de la Fiscalía General del Estado.

Todo ello mientras la sociedad pide a gritos cambios de fondo, labores reales de prevención, sin simulaciones ni montajes.

La jornada del Segundo Informe, que antes era un escenario montado para el lucimiento del gobernador en turno, no contó con  las grandes masas populares de antaño. En la sede del Congreso estuvieron los que debían estar: el gabinete, invitados especiales como gobernadores de otras entidades, diputados locales, diputados constituyentes, dignatarios mayas; los nuevos legisladores federales por Quintana Roo, casi todos morenistas, presidentes municipales actuales y electos; ex gobernadores sólo se contaron a Jesús Martínez Ross, Miguel Borge Martín, Joaquín Hendricks Díaz, y Maritza Villanueva Tenorio en representación del ex gobernador Mario Villanueva Madrid. El recibimiento no fue como el 25 de septiembre 2016, cuando el recinto estuvo abarrotado, con todo mundo queriendo recibir al “gobierno del cambio”.

Afuera y en los alrededores el aparato de seguridad fue tal que se evitó cualquier posibilidad de protesta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s