ICONOCLASTA

conquista.jpg

Moisés Valadez Luna

 

Sobre los 500 años de la caída de Tenochtitlan

Hay que reconocer que AMLO nos ha puesto a reflexionar.

¿Celebramos con bombo y platillo lo que hicieron los españoles en aquella época? o ¿Se coloca la bandera a media asta, en señal de luto?

Pienso que nadie puede estar feliz por haber matado a miles de personas.

Pero si existe alguno o algunos que piensen lo contrario pues qué le vamos hacer, cada quien su moral.

Antes, al menos un servidor, no había pensado en esta cuestión.

Tendrían razón de celebrar los beneficiarios directos de la conquista, que por cierto creo que no existe ninguno individualmente hoy en día y sí pienso que el mayor ganón persiste o tiene ciertos privilegios y está ligado a la Corona Española.

Lo que sí he manifestado es que la plata y el oro de México mantuvo el nivel de vida no solo de España, sino de Inglaterra, Alemania y otros países europeos, que ante las dificultades bélicas que enfrentaba el reinado español, tuvo que destinar recursos para comprar armamento y recuperar su forma de gobierno de la invasión de los Moros y muchos recursos fueron a parar a manos de los ingleses.

Mismas dificultades que enfrentó la iglesia católica en aquellos tiempos.

Llegado este punto encuentro al segundo gran beneficiario de la conquista, el hoy llamado Estado Vaticano.

El problema no es de los mexicanos, es de los que abusaron de las riquezas de muestra nación y esclavizaron a los aborígenes (mal llamados indios o indígenas, porque creyeron los españoles haber llegado a las India, y a estos se les aplica el gentilicio de Indú, no el despectivo de indios).

Esta forma de discriminación está vigente y eso hay que corregirlo.

Durante años los adinerados lo han expresado sin que nadie les ponga un “hasta aquí”, y resulta que hay muchos ofendidos porque en vez de decirles conservadores se les llama fifis.

Hasta hace no mucho tiempo la palabra Fifi en el barrio en los lugares de pobres, a la persona que se vestía un día con ropa elegante se le decía en broma ¡Ay sí muy Fifi! y no pasaba nada, el término lo utilizó muchas veces el cine mexicano y Tin Tan, lo repetía constantemente y todos se reían.

La reconciliación es imposible en el actual modo de producción (si comulgamos con algunas ideas de Marx, porque tiene razón) la reconciliación será fruto de un nuevo sistema o será encono eterno.

(Si son partidarios del pensamiento de Habermas).

Hasta mañana.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s