ICONOCLASTA

bienestar.jpg

Moisés Valadez Luna

 

No sé esponjen estimados promotores de la 4t y opositores.

Lo único que se les pide es congruencia y sentido común.

Es una fortuna que la vida otorgue el privilegio de “batear libre”.

Y siempre poder decir lo que piensa uno.

Algunos al sentido común le dan la categoría de sabiduría y para nada, es sólo una variable de uso.

Se olvida que hasta antes del uno de diciembre del 2018 se jugaba con reglas diferentes.

Nadie había mencionado que los que viven en la iniciativa privada deberían tener en mente vivir en la “justa medianía”.

Aunque millones vivieran en ella siempre estaba presente en la mente tener más lujos.

Hubo varias ocasiones que entré en viviendas humildes que poseían pantallas de televisión que ni Obama tenía, bueno exageré, que ni uno tenía.

También era común que millones vivieran en la pobreza y extrema pobreza echándole la culpa de la falta de oportunidades a esos que tienen la categoría de pobres, argumentando que eran webones.

Volviendo a mi marxismo trasnochado diría “la lucha de clases algunas veces es soterrada y otras abierta”.

Y no dejará de existir al menos en el modelo capitalista y su expresión máxima, la imperialista.

Bien dicen unos cuantos se sirvieron con la cuchara grande, pero no solo desde hace 36 años, tienen siglos haciéndolo.

Mientras millones los veíamos sin poder hacer nada.

Hoy hay un cambio de reglas y el ajuste en el nivel privado también requiere tiempo.

Hoy se vislumbra la posibilidad de hacer cambios, no fue antes, ni después, así que le tocó a la 4t.

Simplemente no imagino decirle a un empleado del sector privado: vive en la justa medianía, este si de plano me manda al siquiatrico.

La cuestión es que algunos programas sociales no llegan.

Es más conozco niños y jóvenes que tenían beca y ahora no la tienen.

Tampoco veo la intención de tratar a los médicos o estudiantes de medicina al igual que a los maestros u otros profesionistas, es decir considerarlos con la capacidad para ejercer por el simple hecho de haber concluido la carga académica.

Neta que eso del servicio social siempre me ha parecido una reverenda jalada, al igual que las nada dichosas tesis, son para mí cuellos de botella, “coladores” para impedir la pronta titulación y acceder a un mejor trabajo, ahí los mandan, en los hechos a meserear, a ser choferes, etc., en ningún país he visto tanto pex para ejercer.

Si el estado es socio de las empresas con un 30 ó 31% de participación y de los trabajadores en un 35% al menos, más todos los mexicanos que pagamos IVA, derechos, licencias y cuánta madre se les ha ocurrido y no poder en seis meses que al menos te atiendan bien en “ventanilla” ¡Cómo no voy a decir el huevo y quién lo puso!

Deberían realizar un programa como el del “empleado del mes” que se llamaría la “ventanilla del mes”.

Y así mostrar avances concretos en este nuevo sistema.

Y cómo no exigir eso si tienen en la Bolsa Mexicana de Valores el ahorro de los trabajadores, más de 18% del PIB, con esa cantidad para qué necesitan deuda o del petróleo no manchen.

Hasta mañana.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s