Migración, el tema olvidado por décadas

migracion de hondureñosLuis Castillo

Estalló el conflicto de México con Estados Unidos cuando el problema migratorio rebasó el nivel. Trump es un golpeador, y no respeta ninguna regla, pero esta vez las autoridades mexicanas le dieron la excusa perfecta para utilizar el arribo de ilegales para justificar sus acciones contra nuestro país en beneficio de su reelección.

Al secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, le plantaron en la cara los datos migratorios. Seiscientos mil personas, sin papeles, pasaron por México en los cinco primeros meses del año actual y las autoridades de nuestro país ni lo tenían registrado.

Las mafias internacionales del tráfico de seres humanos, aprovecharon las sanas intenciones de López Obrador, un presidente bien intencionado, para utilizar la frontera sur de México para colar ilegales de todo el mundo. No fueron las primeras caravanas de dos o tres mil centroamericanos los que llegaron a la frontera norte, sino que aprovechando la frontera abierta colaron a personas de medio mundo. De África, Asia, el Caribe o Sudamérica se unieron a este río humano con la intención de llegar al “paraíso norteamericano”.

Y como era lógico, al otro lado de la frontera estallaron. Los jueces migratorios quedaron rebasados y en la permeable frontera también fueron afectadas las ciudades fronterizas mexicanas. Lo curioso de esa oleada migratoria, es que los que menos cruzaron fueron mexicanos.

Ahora, por primera vez, parece que las autoridades mexicanas tendrán que afrontar el tema migratorio con seriedad. Seis mil guardias nacionales, junto a personal del Instituto Nacional de Migración serán apostados en el istmo de Tehuantepec para cortar el tráfico, pero la verdad es que las mafias que trafican con los ilegales seguirán buscando la forma de burlar los retenes.

En Quintana Roo también actúan las mafias

En Chetumal y la frontera sur con Belice, o en Cancún y Playa del Carmen en las oficinas centrales del Instituto Nacional de Migración, el tráfico de ilegales ha sido una constante desde hace muchas décadas. Los centroamericanos y los chinos eran introducidos desde Belice por el río Hondo, mientras en el norte de la entidad, las lanchas rápidas sirvieron para que miles de cubanos pudieran pisar el continente y desde aquí, siguiendo la ruta aérea de Monterrey terminaban llegando a Reynosa o Nuevo Laredo.

Muchos delegados pasaron por las oficinas regionales del INM en Cancún y la actividad se mantuvo, mientras una flota de lanchas rápidas llegaba hasta la costa cubana y embarcaba de 30 a 40 personas por viaje para llegar a la costa quintanarroense, donde permanecían en casas der seguridad a la espera de poder ser enviados al norte.

En estas operaciones ilegales siempre han participado lancheros cubanos, junto a grupos de narcotraficantes, autoridades migratorias y hasta fuerzas federales. Los diez mil dólares que pagaban los familiares de cada ilegal así sacado de Cuba eran tan buen negocio que en varias décadas se mandaron muchos miles de personas hasta Estados Unidos y, lo curioso, es que este tráfico sigue activo.

Es tal la capacidad de las redes de tráfico que cuando las autoridades ponen en marcha alguna medida para evitarlo, ellos no tardan en cambiar sus rutas.

En estos días pasados, mientras en Washington se estaba discutiendo el acuerdo para cortar la emigración ilegal, los traficantes aparentemente detuvieron sus operaciones, para reanudarlas poco después sacando a los ilegales de la frontera sur por el Pacífico en lanchas, viajando horas pegados a la costa, para depositarlos al norte del istmo de Tehuantepec, una vez rebasada la línea de retenes, y no tardará en suceder lo mismo en la costa del Golfo, depositando a los viajeros en las zonas costeras despobladas del estado de Veracruz.

Mientras el negocio del tráfico de ilegales siga dando tanto dinero, las redes seguirán funcionando y creciendo, ya que la única forma de evitar este negocio ilegal es atacando directamente el problema con servicios de inteligencia policial eficaces.

Mientras tanto, en las oficinas del Instituto Nacional de Migración falta personal y hay trabajo acumulado por muchos meses. Si hay una dependencia donde sus funcionarios están mal pagados es en esta dependencia de Gobernación. O las autoridades federales se toman en serio el tema migratorio o se va a un rotundo fracaso en su contención, ya que seguro que logran bajar la incidencia de ilegales por unos meses, para después volver a resurgir.

Comentarios: koldocastillo@hotmail.com

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