Parroquia de Santa Rosa de Lima, San Andrés Tuxtla

Konaté Hernández

SAN ANDRÉS TUXTLA.— La iglesia de Santa Rosa de Lima, con un estilo parroquial neoclásico, se ubica entre las céntricas avenidas Madero, Hernández/Hernández, y Revolución número 1, pertenece a la Diócesis de San Andrés Tuxtla.

La construcción del templo inició en 1799, misma que por causas diversas la obra se suspendió para reanudarse entre 1809 a 1838. Se concluyó el día de su inauguración el 11 de abril de 1847, sin embargo, el sábado 11 de enero de 1955, a las 23:45 horas hubo un siniestro donde se perdieron imágenes muy veneradas por la feligresía, y documentos históricos. Según consta en el archivo de la catedral de San José y San Andrés una hoja suelta de registro de bautizos de indios, durante el siglo XVII en el año 1616.

Con el nuevo obispo de la Diócesis de San Andrés Tuxtla, Monseñor Fidencio López Plaza, designado por su Santidad el Papa Francisco el 2 de marzo de 2015, se realizó al año siguiente el cambio de párroco de la iglesia de Santa Rosa de Lima, al quedar presbítero Santos Abonza Hernández, en lugar del presbítero Ramiro Baxin Ixtepan. La Celebración Eucarística tuvo lugar al mediodía, en compañía de amistades, familiares, así como de las comunidades eclesiales de Villa Juanita y de San Andrés Tuxtla, en la entidad veracruzana. Según publicación de la nota informativa del 19 de agosto de 2016, de la periodista Sagrario Ramirez Diaz. 

Según el cronista de la ciudad, Sixto Carvajal, ratificó que el templo de Santa Rosa de Lima, data del siglo XVII, según consta en una hoja suelta de registro de bautizos de indios de 1616, que aún existe en el archivo de la Parroquia del Sagrario en el templo de Catedral y, en una de las tres campanas que están en la torre del templo de Santa Rosa de Lima, la cual tiene grabada la frase en latín “Santa María ora pronobis año D 1609”.  La construcción de dicha obra se inició en 1799 y, de 1809 a 1838, por diversas causas se interrumpe y se vuelve a reanudar la construcción del multicitado templo, el cual al fin se concluye, inaugurándose el 11 de abril de 1847. El sábado 11 de Enero de 1955, a las 23:45 Hrs. se incendió el templo y con él, imágenes muy veneradas por la grey católica, además de una gran parte del archivo parroquial; el estilo con el que había sido construido el templo que desapareció en el siniestro, era Neoclásico. Este año la torre de la parroquia de Santa Rosa de Lima, cumple 169 años de haber sido erigida, convirtiéndose en el monumento histórico, más antiguo que tenemos en la ciudad con existencia física, ya que el resto del edificio, desapareció en el voraz incendio. (Publicado en el Diario los Tuxtlas, el 12 junio de 2016 https://diariolostuxtlas.com/2016/06/12/cronicas-de-mi-pueblo-12/

 

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Santa Rosa de Lima

Santa Rosa nació en Lima, Perú, en 1586 (año de la aparición de la Virgen en Chinquinquirá), es la primera mujer americana canonizada por la Iglesia Católica. Sin embargo, fue bautizada con el nombre de Isabel, pero luego su mamá al ver que al paso del tiempo su rostro se volvía hermosamente sonrosado, como una rosa, la llamó el nombre de Rosa, por lo que al ser confirmada el arzobispo le puso el nombre, con el que es conocida hoy en día.

Desde pequeña Rosa tenía inclinación a la oración y meditación. Un día rezaba ante una imagen de la Virgen María, cuando le pareció que el niño Jesús le decía: “Rosa conságrame a mí todo tu amor”. Y en adelante se propuso no vivir sino para amar a Jesucristo. Por este motivo se cortó el cabello y se propuso llevar el rostro cubierto con un velo, para no ser motivo de tentaciones, dedicándose solo amar al Señor.

En cierta ocasión pedía a Dios le indicara a que asociación religiosa debería ingresar. De pronto empezó a llegar junto a ella cada día una mariposa de blanco y negro, que revoloteaba junto a sus ojos. Con lo que entendió que debía buscar una agrupación que usará hábito blanco y negro. Finalmente descubrió que eran las terciarias dominicas, mujeres que vestían túnica blanca y manto negro y llevaban vida como de religiosas, pero vivían en sus propias casas. Y pidió ser admitida y la aceptaron.

El Papa Inocencio IX dijo de esta santa un elogio admirable: “Probablemente no ha habido en América un misionero que con sus predicaciones haya logrado más conversiones que las que Rosa de Lima obtuvo con su oración y sus mortificaciones”. (https://www.aciprensa.com/recursos/biografia-3127).