Archivo de la etiqueta: Un día sin mujeres

Un día sin mujeres en Cancún

Texto y fotos: Víctor Galván

Un día después del 8M, la ciudad lucía tranquila. El tráfico en las principales vialidades tenía una fluidez inusitada para lo que se vive comúnmente entre semana y en día laboral. El llamado de paro femenino denominado #undíasinnosotras tuvo efecto en Cancún, aunque quizá no en la magnitud que se deseaba, pues a excepción de oficinas públicas de los tres niveles, sector educativo y algunos otros, muchas mujeres realizaron sus actividades cotidianas como cualquier día normal.

Amas de casa salieron a hacer las compras de siempre, algunas en solitario y otras acompañadas por su pareja. La actividad comercial no se detuvo ni un instante. En el Crucero, zona de intensa actividad, todos los locales abrieron y, ¿quiénes atendías a los clientes? Mujeres. La mayoría de las fuentes laborales en el centro de Cancún abrieron sus puertas y las empleadas no tuvieron otra opción que cubrir sus horas de trabajo normal. La mayoría no tuvo de otra. El patrón no dio permiso de ausentarse sin que ello tuviera consecuencias en su remuneración. Eso sí, algunos patrones o gerentes, “muy solidariamente”, aprobaron que portaran blusas moradas o un moño de dicho color, aunque fueron la excepción porque en su mayoría la vestimenta fue el uniforme del diario.

En el Marcado 23 no se vivió el ajetreo de siempre, los pasillos lucieron semivacíos en la mañana, pero no hubo locales cerrados y las amas de casa no dejaron de ir de compras.

Y si esto fue en el mercado formal, en la informalidad no había opción para quienes viven al día. En los puestos de antojitos quienes preparaban los alimentos y despachaban eran en su mayoría mujeres. Ahí estaban las vendedoras de frutas, de flores, de hamacas, las que vienen de comunidades a ofrecer sus productos. Sobre la Tulum las vendedoras de dulces, chicles, algunas cuidando al hijo en carriola. Y es que la gran masa trabajadora depende de lo que gana a diario y no puede darse el lujo de parar sus actividades para sumarse al apoyo a su género.

En el edificio del Gobierno del Estado se brindó atención en cajas y trámite de cambio de placas, con personal masculino exclusivamente y poca gente.

Más adelante, el palacio municipal tampoco tenía el dinamismo de siempre. En las oficinas no había más que género masculino en las ventanillas y escritorios. Muy poco personal y muy pocos ciudadanos realizando trámites. El mismo panorama en el área de regidores. Parecía más un día festivo con personal cubriendo sus horas laborales, como si estuvieran de guardia, pues no había a quién atender.

 

Este fue el panorama del Cancún que vivió un día sin mujeres. Contraste total pero entendible por la responsabilidad y el peso que lleva el género femenino, en muchos casos como sostén único de toda una familia. Este ejercicio social debe movernos a la reflexión de lo que somos como sociedad y qué debemos hacer para lograr total igualdad entre géneros, respeto y fin de la violencia hacia las mujeres.